La cantidad no explica la calidad
La cantidad de juegos por sí sola dice poco sobre la experiencia. Pide una lista disponible para tu mercado con proveedor, modalidad, idioma y condiciones de distribución. Comprueba cuáles están validados, requieren otro contrato o son ejemplos de interfaz. Evalúa rendimiento, variedad y adecuación al público. La cantidad contratada debe figurar en la propuesta, sin deducirla de una captura.
Organiza el descubrimiento
Un buen catálogo permite encontrar rápidamente juegos en vivo, slots, novedades y favoritos. La búsqueda por nombre, categorías coherentes, filtros útiles y destacados ayudan al visitante. Prueba la navegación móvil con una mano y verifica que menús y banners no oculten opciones importantes. El catálogo debe seguir siendo legible cuando se publiquen nuevas campañas.
Define metadatos y actualizaciones
Pregunta cómo se añaden títulos, de dónde vienen las imágenes y descripciones, cómo se asignan categorías y con qué frecuencia se sincroniza el catálogo. Averigua qué ocurre si un juego se retira o cambia su disponibilidad. Los metadatos consistentes mejoran la búsqueda y evitan tarjetas vacías, enlaces rotos y filtros sin resultados. Acuerda responsables de revisión editorial y calidad.
Considera la operación y el monitoreo
La integración no termina cuando se abre un juego. Entiende qué eventos se registran y cómo el equipo identifica fallos, mide latencia y resuelve discrepancias. Pide procedimientos para títulos no disponibles, mantenimiento y comunicación con usuarios. El panel administrativo debe ofrecer información suficiente para investigar sin depender únicamente de una captura enviada por el cliente.
Conecta el catálogo con el negocio
Define qué modalidades encajan con tu público y quién controla las áreas destacadas. Las campañas pueden presentar novedades, pero las reglas de publicación y derechos de imagen deben estar claros. DreamTech Games puede aportar infraestructura de catálogo y distribución según el proyecto; proveedores, juegos y condiciones dependen de los acuerdos aplicables. Un alcance sólido distingue lo disponible de las futuras integraciones.